jueves, 13 de septiembre de 2012

HISTÓRIA DE SIDDHARTHA GAUTAMA


Siddhartha Gautamá (Lumbiní, hacia el siglo Vsiglo IV a. C.) también llamado Sakyamuni (śākya-muni, el ‘sabio de los Sakya’) fue un importante religioso nepalí considerado el último buda histórico y fundador del budismo.
 En idioma sánscrito, el término buddha (बुद्ध) significa ‘despierto, iluminado, inteligente’.
 
Es una figura religiosa sagrada para dos de las religiones con mayor número de adeptos, el budismo (fue fundador del dharma budista y primer «gran iluminado») y el hinduismo, en el que se lo considera como la novena encarnación del dios Visnú, de acuerdo con el Garuda-purana y la vigesimoprimera y penúltima según el Bhāgavata purāna hacia el siglo XI d. C..
 
Aunque existen muchas leyendas, se concuerda en que fue un líder religioso conocido como Siddhartha Gautamá. Vivió en una época de cambio cultural en que se atacaban los procedimientos religiosos tradicionales de la India. Fue uno de los reformadores que dio un impulso renovador en el ámbito religioso dhármico que se propagó más allá de las fronteras de la India y terminó transformándose en una de las grandes religiones del mundo, el budismo.
 
DOTACIÓN
 
Buda vivió a finales de lo que se conoce como periodo védico, esto es, cuando se fijó la composición del texto sagrado hinduista Rig-veda (creado hacia el 1500 a. C.).
 
La tradición considera que vivió entre el 543 (566 según otros) y el 478 a. C. aproximadamente.
 
El budismo posee su propio calendario lunar, que se inicia en el 543 a. C.
 
Sin embargo, publicaciones recientes no aceptan esa datación y fijan su muerte entre el 420 y el 368 a. C.
 
NACIMIENTO
 
La historia comienza alrededor del año 566 A.C., en el reinado de los Sakyas, en lo que hoy es la India y Nepal. En aquellos años. Había muchos reinados. Era un pequeño país en lo que en la actualidad es el Sur de Nepal que estaba gobernado por el clan de los Shakyas.
 
 
Siddhartha nació en el seno de una familia noble del clan de los Sakya. Su lugar de nacimiento fue en Lumbiní, el reino de Kapilavatthu, una aldea del Terai (en el actual Nepal) que está a los pies de los montes Himalayas.
 
Según la tradición oral, Śuddhodana Gautama, el padre de Siddhartha junto a su hermosa esposa Mahamaya, era el rey que gobernaba el clan de los Sakya. Por este motivo Buda también es conocido como SakyaMuni (śākya-muni, el ‘sabio de los Sakya’). Cuando Mahamaya estaba esperando a su primer hijo, tuvo un extraño sueño en el que una cría de elefante le bendecía con su trompa, lo que fue interpretado como un muy buen augurio. Como era costumbre en aquel tiempo, cuando se aproximó el momento del nacimiento para la reina Mahamaya, viajó hasta el reino de su padre para dar a luz.
 
Pero durante el largo viaje, comenzaron los dolores del parto. En la pequeña ciudad de Lumbini, pidió a sus doncellas que la llevaran a un bosquecillo cercano en busca de intimidad. Un gran árbol descendió una rama hacia ella para que le sirviera de apoyo en el alumbramiento. Se dice que el parto se produjo casi sin dolor alguno, a pesar de que el niño tuvo que ser liberado de su lado. Tras esto, una suave lluvia cubrió a la madre y al niño para limpiarlos.
 
Se dice que el niño nació completamente consciente. Podía hablar, y le dijo a su madre que había venido a liberar a toda la humanidad del sufrimiento. Podía mantenerse en pie, y caminó una corta distancia en cada una de las direcciones. Flores de loto nacieron en cada una de sus huellas. Le pusieron por nombre Siddhartha, que significa "aquel que ha logrado sus metas", “la meta perfecta”o “la meta de los perfectos”. Por desgracia, Mahamaya murió a los siete días del parto. Después de esto, Siddhartha fue criado por Mahaprajapati, la bondadosa hermana de su madre.
 
Según la tradición oral, poco después de su nacimiento fue visitado por el brahmán Asita, un asceta de gran reputación por su sabiduría y por sus dotes para interpretar presagios. El sabio brahmán profetizó que Siddhartha llegaría a ser un gran gobernante o un gran maestro religioso, lo que consternó a Śuddhodana, que quería que su hijo siguiera sus mismos pasos y que un día le sucediera en el trono. Es asi como Siddhartha fue custodiado en uno u otro de sus tres palacios, por ello su padre lo protegió de la dureza de la vida, fuera de palacio, para evitar que el hijo desarrollara su tendencia hacia lo espiritual, y se le impidió que experimentara muchas de las cosas que la mayoría de los muchachos consideraban corrientes. No se le permitió ver a los viejos, los muertos, los enfermos o a nadie que se dedicara a las practicas espirituales. Pensó que el mejor modo de evitarle la tendencia a la religiosidad consistía en impedirle toda experiencia con el lado amargo de la vida, de modo que creó en torno de él una vida llena de placeres y con el menor contacto posible con el sufrimiento de la realidad.
 
Dice la leyenda que Maia fue fecundada por un pequeño y bello elefante provisto de seis colmillos que hirió delicadamente su regazo sin causarle dolor. Al nacer, el pequeño Siddhartha habría aparecido ante su madre sobre un loto mientras una suave lluvia de pétalos caía sobre ambos, y dijo: «Triunfaré sobre el nacimiento y la muerte y venceré a todos los demonios que hostigan al humano».
 
Según otra versión, Maia soñó una noche que un pequeño elefante con seis cuernos y cabeza de color rojo rubí bajaba del cielo y entraba en su vientre por el lado derecho. Ocho sacerdotes le explicaron a su esposo que el niño sería santo y alcanzaría la sabiduría perfecta. Más tarde ella salió al jardín con sus sirvientas y caminó bajo un árbol sala, el cual se inclinó. La reina se colgó de una rama y miró a los cielos. En ese momento Siddhartha surgió de su lado.
 
Dice también la leyenda, que cuando Gautamá nació recobraron la vista los ciegos, los sordomudos hablaron y una música celestial llenó el mundo.
 
INFANCIA Y JUVENTUD
 
La juventud de Siddharta fue plena, y destaco en todo lo que hacía. Nada le faltaba, todo era perfecto dentro de su palacio. Nunca tuvo necesidad de salir de su hogar. Siddhartha se convirtió en un joven fuerte y hermoso. Como príncipe de una casta guerrera, se entrenó en las artes de la guerra. Cuando llegó a la edad de casarse, ganó la mano de una hermosa princesa de un reino vecino, venciendo a todos sus competidores en distintas disciplinas. Se llamaba Yashodhara, y ambos contrajeron matrimonio a los 16 años de edad.
 

Los primeros 29 años de la vida del príncipe Siddhartha Gautamá Buddha, transcurrieron completamente ajenos a toda actividad espiritual, siempre vivió con su familia. Los detalles de la infancia y juventud de Siddhartha narran una vida rodeada de enorme lujo y comodidad. Recibió la mejor educación y formación posibles en su tiempo. Pero es en la edad de 19 años donde se casa con su prima Yashodhara, sigiendo las costumbres vigentes de la epoca, como asi mismo a la edad de 7 años como son las costumbres de la epoca se dedico al estudio de las artes civiles y militares.

El niño mostro desde su infancia un gran interes, una gran afinidad e identificación con la naturaleza y con todos los seres vivos... 

Siddhartha comenzó a sentir curiosidad por conocer cómo eran las cosas en el mundo exterior y pidió permiso a su padre para satisfacer su deseo. Śuddhodana accedió, pero preparó la salida de su hijo ordenando que despejaran las calles de toda visión que pudiera herir la sobreprotegida conciencia del príncipe. No obstante, sus cuidadosos arreglos fracasaron pues Siddhartha, aclamado por la multitud a su paso por las calles, no pudo dejar de percibir el dolor bajo sus formas más agudas, por primera vez se percató de la vejez, enfermedad y muerte.
 
BUSQUEDAD ESPIRITUAL
 
Siddhartha Gautamá representa a la perfección el concepto de «búsqueda espiritual» según las antiguas creencias, sobre todo de naturaleza oriental. Es decir, el incansable esfuerzo interno o la catarsis que conduce a la unión liberadora con la divinidad o nirvana y por la que todos los seres humanos tarde o temprano se verán obligados a realizar (autorrealización) para alcanzar algún día la iluminación, después, eso sí, de experimentar las necesarias y aleccionadoras reencarnaciones.
 
Asimismo, la figura de Siddharta convertido finalmente en el Iluminado (o Buda) viene a expresar la idea mística de que el camino hacia la propia luz y por consiguiente la obtención de la paz interior implica enorme sacrificio y suele comenzar con una provocadora e inquietante duda.
 
Hasta que un día escucho una melodía que no conocía. Esto le despertó curiosidad, y comenzó a buscar de dónde provenía. Era una melodía diferente que hablaba de pueblos lejanos. Siddharta nunca había salido de su palacio, y al darse cuenta que existía un mundo fuera de él, se propuso conocerlo.
 
ABANDONO EL HOGAR
 
Siddhartha pidió conocer las afuera de su palacio, y su padre organizo su salida, para que esta fuese perfecta. La gente lo aclamaba con gran alegría.
 
 
Todo estaba bien hasta que en la multitud aparecieron dos ancianos. Siddhartha quedo impactado, nunca vio gente así. Pregunto a sus cercanos para saber quiénes eran.
 
 
 
Gracias a estos ancianos Siddhartha conoció la vejes, y que todas las personas llegaran a envejecer tarde o temprano.
 
Siddhartha quedo muy impactado. Siddhartha volvió a sorprenderse al ver gente enferma, así descubrió que la enfermedad nos llegara tarde o temprano a todos.
 
 
 
Siddhartha necesitaba conocer más así que se adentró en la ciudad. Esta era la primera vez que conocía a su gente y las condiciones en que ellas vivian. Muy afectado Siddhartha se acerco a un rio y allí descubrió algo  que lo afectaría aun más… allí Shiddartha conoció la muerte, y se dio cuenta que todos moriremos, tarde o temprano.
 
 
El sufrimiento la enfermedad, la vejez y la muerte fueron descubrimientos que cambiaron a Siddhartha para siempre.
 
La historia de Barlaam y Josafat nos cuenta que el descubrimiento de la vejez, la enfermedad y la muerte fue traumático para Siddhartha. Se dio cuenta de que también él estaba sujeto al mismo sufrimiento y su ánimo se tornó sombrío, pues se preguntaba cómo alguien podía vivir en paz y felicidad si esto era lo que le deparaba la vida.
 
 
Siddhartha vivió como un príncipe hasta los 29 años; luego abandonó su hogar, Decidido a encontrar las respuestas a sus inquietudes Siddhartha abandono su palacio y su vida de lujos y se desprendió de sus ricos ropajes para adentrarse al bosque y unirse a un grupo de ascetas, dejando atrás a su esposa Yasodhara y a su hijo, le dio el callo a Chandaka que era su escudero acrual diciéndole que se regrese al palacio. Partió con la cabeza rapada y ataviado con un vestido amarillo de itinerante, sin dinero ni bienes de ninguna clase, en busca de la iluminación. Más tarde descubrió que todo extremo es malo.
 
En esta nueva salida al exterior, el príncipe vio a un anacoreta, un monje mendicante, del cual se sintió impresionado por su carácter apacible. Decidió adoptar, también él, la vida de los monjes que vivían en extremo ascetismo, pasando antes unos años como mendigo.
 
Estudió por un breve período con dos de los más famosos gurús de aquellos tiempos, pero encontró vacías sus prácticas.
 
Entonces comenzó a practicar la austeridad y la automortificación junto a un grupo de cinco ascetas. Durante seis años, practicó. La sinceridad y la intensidad de su práctica eran tan sorprendentes que, muy pronto, los cinco ascetas se convirtieron en seguidores de Siddhartha. Pero las respuestas a sus preguntas no aparecían. Redobló sus esfuerzos, rechazando el agua y la comida, hasta llegar a estar a las puertas de la muerte.
 
 
Muchos años vivió como asceta mortificando su cuerpo, y comiendo casi nada. A pesar de su gran esfuerzo Siddhartha no encontraba aun las respuestas que buscaba. Un día, una campesina llamada Sujata vio a este monje famélico y se apiadó de él. Le rogó que tomara un poco de su arroz con leche.
 
 
Siddhartha descubrió entonces que estas prácticas extremas no le estaban llevando a ninguna parte, y que de hecho sería mejor encontrar una vía intermedia entre los extremos de una vida llena de lujos y la vía de la automortificación. Así que comió, bebió y se bañó en el río. Los cinco ascetas le vieron y concluyeron que Siddhartha había dejado la vida ascética y tomado el camino de la carne y, por tanto, lo abandonaron.
 
EL CAMINO MEDIO Y LA ILUMINACIÓN (Nirvana)
 
Siddhartha escucho un día a un músico en un bote diciendo: “si la cuerda está muy floja se soltara, y si la cuerda está muy tensa se cortara”. Así Siddhartha descubrió el camino medio.
 
La verdad del Camino Medio es que los extremos no conducen a nada positivo…, por lo que Siddhartha decide recuperar su cuerpo para así encontrar sus respuestas.
 
 
Siddhartha se dio cuenta entonces de que un camino medio de moderación que evitara los extremos de la mortificación y de la indulgencia lograba incrementar sus energías, su lucidez, y su capacidad de concentración. Así que con este hallazgo, comió algo de comida y se sentó bajo una higuera de una especie sagrada en la India con la promesa de no levantarse hasta hallar la solución que esperaba. Esto ocurría en la localidad de Bodhgaya, cerca de Varanasi (Benarés). Actualmente sigue siendo el sitio más sagrado de peregrinación para todos los budistas.
 
Los ascetas abandonaron a Siddhartha cuando él se alimentó, pensando que el havia olvidado su camino. En cambio Siddhartha empezó a meditar sin irse a los extremos. De esta forma Siddhartha tuvo que enfrentar tentaciones y miedos. Asi le empezaron a aparecer muchas tentaciones de todo tipo que le servían para ponerlo a prueba.
 
 
Al final de su periplo Siddhartha caminó en un lugar llamado Bodhgaya, en el estado indio Bihar, hasta sentarse bajo la sombra de un árbol llamado bo o bodhi (ficus religiosa), considerado el árbol de la sabiduría.
 
Una noche de luna llena decidió no levantarse hasta que hallara la respuesta al sufrimiento. Pasó varias semanas debajo de este árbol. Como empezó una terrible tormenta, de debajo de las raíces del árbol surgió Muchilinda, el rey de los nagas (serpientes), se enroscó alrededor de Gautama y lo cubrió con su caperuza. Finalmente Gautamá tomó conciencia de que ya se había liberado definitivamente, supero todos los obstáculos alcanzo su despertar o iluminación un estado de completa felicidad y sabiduría asi Siddhartha se convirtió en un “ser despierto o un iluminado”.
 
Comprendió las Cuatro Nobles Verdades. Ya no pesaba sobre él la ilusión del falso yo: su verdadero ser estaba más allá de las dualidades del aferramiento y la repulsión; había trascendido el espacio y el tiempo, la vida y la muerte. Comprendió que nunca más volvería a renacer, que había roto el eterno girar de la rueda del samsara. Esto es el nirvana.
 
 
Contando para entonces 35 años, según la leyenda, Siddhartha despertó de sus meditaciones como un Buda (‘despierto’, ‘iluminado’) y siguió sentado bajo el árbol bodhi durante cierto tiempo, disfrutando de la dicha de la renunciación, de la liberación. Después empezó a enseñar sobre el nirvana a quien le oyera; fundando lo que se conoce en Oriente como Buddha-Dharma (la enseñanza del buda); en occidente se conoce más comúnmente como el budismo.
 
Se dice que el malvado Mara intentó evitar este gran acontecimiento. Primero trató de asustar a Siddhartha con tormentas y escuadrones de demonios. Siddhartha permaneció en calma. Luego envió a sus tres hermosas hijas para tentarle, pero fue en vano. Por último, trató de atrapar a Siddhartha en su propio ego haciendo una llamada a su orgullo, pero esto también fracasó. Después de haber superado todas estas tentaciones, Siddhartha tocó el suelo con una mano y le pidió a la Tierra que fuera su testigo.
 
Luego de 40 días de disfrutar de su logro, se propuso a enseñar al que quisiese lo que havia alcanzado, y como podemos lograrlo nosotros, Le parecía que este conocimiento que había adquirido era muy difícil de comunicar a los demás. La leyenda cuenta que Brahma, el rey de los dioses, convenció a Buda para que enseñara, diciéndole que quizá algunos de nosotros solo tengamos una pequeña mota en nuestros ojos y que podamos despertar con solo oír su historia. Buda aceptó enseñarla. Y asi los ascetas se convirtieron en sus primeros alumnos…
 
MAESTROS
 
En su camino, Siddharta aprendió de la mano de cuatro diferentes maestros. Con ellos aprendió diferentes técnicas de meditación y logró altos estados de conciencia. En esencia, las distintas ideas que examinó Siddharta intentaban redefinir la unión del individuo (Atman) con un absoluto (Brahman) para así lograr la liberación. Pero a pesar de sus grandes logros con estas prácticas, no encontró en ellas satisfacción para sus preguntas. Entonces, en un intento por doblegar totalmente al mundo sensorial, Siddharta probó a someterse a austeridades tan extremas que casi ocasionaron su muerte, pero aun así tampoco encontró solución a su problema. Por esto decidió investigarlo de una manera nueva y diferente.
 
Aprendió dos cosas de suma importancia: primero, que el ascetismo extremo no conducía a la liberación total, sino que era preciso algo más; y segundo, que, alcanzado cierto punto, ningún maestro era capaz de enseñar nada más. Siddhartha partió decidido a no seguir buscando fuentes externas de sabiduría, sino a encontrarlas dentro de sí mismo.
 
Una versión mítica de esta etapa de su vida nos dice que Siddhartha, en sus extremas prácticas de ascetismo, después de algunos días sin comer ni beber agua, pocos minutos antes de su muerte, escuchó a un maestro que estaba enseñándole a una niña a tocar la cítara. Dicho maestro le dijo que si la cuerda estaba muy floja no sonaría, pero si la cuerda de la cítara se encontraba muy tensa se rompería: la cuerda debía estar en su justa tensión para que pudiera dar música y armonía.
 
En ese momento Siddharta comprendió el camino del medio: tanto el ascetismo extremo como la vida de placeres del palacio eran dos extremos, y la verdad se hallaría en la justa medida entre el placer exacerbado y el ascetismo extremo.
 
EL PRIMER SERMON
 
En Sarnath, cerca de Benarés, a unas cien millas de Bodh Gaya, se cruzó con los cinco ascetas con los que había practicado durante tanto tiempo. Allí, en un parque de ciervos, dio su primer sermón, llamado "el arranque de la rueda de la doctrina". Les explicó las Cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Sendero. Ellos se convirtieron en sus primeros discípulos y el comienzo del Shangha o comunidad de monjes, es aquí donde BUDA se dedica aenseñar el DHARMA.
 
 
El rey Bimbisara de Magadha, después de oír las palabras de Buda, le cedió un monasterio cerca de Rahagriha, su capital, para que fuera usado en la temporada de lluvias. Ésta y otras generosas donaciones permitieron a la comunidad de conversos continuar sus prácticas a través de los años, y le dio a mucha más gente la oportunidad de escuchar las enseñanzas de Buda.
 
Con el paso del tiempo, los miembros de su familia se aproximaron a él, incluidos su esposa, su hijo, su padre y su tía. Su hijo se hizo monje y se le recuerda especialmente por un sutra basado en una conversación entre padre e hijo sobre los peligros de la mentira. Su padre se convirtió en un seguidor laico. A causa de la tristeza que le produjo la partida de su hijo y su nieto hacia la vida monástica, le pidió a Buda que creara la regla de que un hombre debería tener el permiso de sus padres para convertirse en monje. Buda aceptó.
 
Su tía y su esposa le pidieron entrar a formar parte del Sangha, que originalmente estaba compuesto sólo por hombres. La cultura de aquel tiempo situaba a las mujeres muy por debajo de los hombres en importancia, y en un principio pareció que permitir a las mujeres entrar en la comunidad debilitaría a ésta. Pero Buda las aceptó, y su tía y su esposa se convirtieron en las primeras monjas budistas.
 
Buda decía que no importaba el estatus que las personas tuvieran en el mundo, ni su pasado, su riqueza o su nacionalidad. Todos eran capaces de iluminarse, y todos eran bienvenidos en el Sangha. El primer monje budista que fue ordenado, Upali, había sido barbero, pero fue situado por encima de otros que habían sido reyes, ¡tan solo porque había hecho sus votos antes que ellos!
 
La vida de Buda no estuvo libre de decepciones. Su primo Devadatta era un hombre ambicioso. Como converso y como monje, sentía que debía otorgársele mayor poder en el Sangha. Se las arregló para influir en algunos monjes con una llamada al extremo ascetismo. Incluso llegó a conspirar con un rey local para asesinar a Buda y tomar el control de la comunidad Budista. Por supuesto, fracasó.
 
MUERTE
 
Buda alcanzó la iluminación a los 35 años de edad. Estuvo enseñando por todo el noroeste de la India durante 45 años. A los 80 años le dijo a su amigo y primo Ananda que les abandonaría a todos pronto. Y esto se hizo realidad en Kushinagara, a menos de cien millas de su tierra natal, donde comió unos alimentos en mal estado y se puso muy enfermo. Entró en una profunda meditación en un bosque y murió. Sus últimas palabras fueron...
 
"Todas las cosas creadas son inestables; esforzaros con atención".
 
TRAS SU MUERTE
 
El rey Asoka (siglo III a. C.) difundió la religión budista por todo su imperio, llenando el norte de la India con templos y monasterios budistas.
 
El budismo prácticamente desapareció de la India hace mil años. La enseñanza se expandió hacia el sur a Sri Lanka y el sudeste de Asia, donde la forma theravada de budismo aún sigue floreciendo. También se difundió al norte al Tíbet, China, Mongolia y Japón. Las formas majaianas de budismo se practican en estos países. En el siglo XX el budismo empezó a perder adeptos en Oriente, mientras que se ha difundido en Occidente.
 
BUDA EL CONCEPTO
 
El término proviene del sánscrito बुद्ध, buddha: ‘inteligente’, ‘iluminado’. Etimológicamente deriva del verbo budh: ‘despertar, prestar atención, darse cuenta, entender, recuperar la conciencia después de un desmayo’. Según el budismo, Buda es la denominación que reciben aquellos individuos que han realizado su naturaleza bodhi.
 
Siddharta Gautamá, Buda, se considera «el Buda de nuestra era», uno de los budas principales que definen eras cíclicas de enseñanza y olvido del dharma (la verdad; la naturaleza de la realidad, de la mente, de la aflicción del ser humano y del camino correcto para la liberación).
 
Debido a ciertas malas interpretaciones muy comunes, se debe enfatizar que Buda no es Dios. Esto no solo lo aseguró el mismo Buda Gautamá, sino que la misma cosmología budista hace esta distinción al afirmar que el estado del budha únicamente lo pueden lograr los seres humanos (pero no se limita a esta humanidad en particular), en quienes reside el mayor potencial para la iluminación.
 
Siddhartha Gautamá también afirmó que no existen intermediarios entre la humanidad y lo divino. Devas (dioses o ángeles), humanos y demonios se rigen por el karma, cuyas leyes dictan que la compasión y el amor por la existencia generan provecho tanto para las demás criaturas como para el que las ejerce, purificando su karma.
 
El Buda es tan solo un ejemplo, un guía y un maestro para aquellos seres que deben recorrer la senda por su cuenta, lograr el despertar espiritual y ver la verdad y la realidad tal como son. El sistema budista de filosofía y práctica meditativa no fue una revelación divina, sino más bien el entendimiento de la verdadera naturaleza de la mente y tal entendimiento puede ser descubierto por cualquiera.
 
Es el adentrarse en la realidad lo que se logra al comprender que la ignorancia puede eliminarse.
 
BUDA EN OTRAS RELIGIONES
 
En general, Buda es considerado una de las figuras más importantes de la historia religiosa junto con otros reformadores religiosos, solo por detrás de Jesucristo. Si bien Buda es la figura central del budismo, no es exclusiva de él.

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